Faloplastia solidaria

Cirujanos catalanes reconstruyen el pene a un senegalés, que vivió en Asturias, que recupera la sensibilidad y las funciones fisiológicas

La Nueva España 04/05/2008

 

Gracias a una nueva técnica quirúrgica de reconstrucción completa a partir de tejido subcutáneo del antebrazo, un senegalés de 26 años recuperó su pene tras sufrir una mutilación, hace cinco años. El joven, que había vivido en Asturias, deberá pasar de nuevo por el hospital para que se le implante una prótesis hidráulica que le permita tener erecciones normales y realizar coitos con penetración.

Barcelona
Cirujanos de la Fundación Puigvert y del Hospital de Sant Pau reconstruyeron desde el punto de vista morfológico y funcional el pene a un joven de 26 años, a partir de tejido del antebrazo, al que hace cinco años le amputaron el miembro, durante el conflicto armado de Costa de Marfil.Con esta intervención, que duró diez horas, el joven, que había vivido en Asturias, recuperó, además de la función estética, la principal función sexual y la sensibilidad, con lo que, además de poder orinar de pie, puede eyacular y tener orgasmos, señalaron los doctores Eduard Ruiz Castañé, director de andrología de la Puigvert, y Jaume Masià, director de cirugía plástica de Sant Pau, que dirigieron la operación, informa «Efe».

El doctor Masià explicó que para reconstruir el órgano se le sacó una lengua de tejido subcutáneo del antebrazo, que tiene características similares al pene, junto con dos arterias y dos nervios sensitivos, con la que se hizo el cuerpo del nuevo pene, mientras que con la piel se le hizo una nueva uretra. Paralelamente, se procedió a la reconstrucción del glande y, en un proceso que duró unas cuatro horas, se unió el nuevo pene en su sitio con la femoral y la vena safena, aprovechando además los nervios para conseguir que el paciente pudiera tener sensibilidad.

Masià y Puigvert remarcaron que la técnica que se utilizó es la misma de microcirugía que se aplica para tratar otras reconstrucciones y que la novedad es que el paciente, además del efecto estético, recupera las funciones fisiológicas, hasta el punto de que es previsible que pueda tener hijos.

De momento, el miembro no tiene capacidad eréctil, pero está previsto colocarle, en seis meses, una prótesis hidráulica para que pueda tener erecciones y realizar coitos con penetración. Esta prótesis se coloca en el cuerpo cavernoso del pene, y la bomba con el líquido que hace que se levante se pone entre los testículos.

El paciente es un senegalés de la etnia mandinga que acudió a principios de año a la Fundación en demanda de ayuda. Según explicó, en el año 2003, durante una acción bélica en la guerra civil de Costa de Marfil, le cortaron el pene de raíz con un cuchillo, aunque logró salvar la vida pese a las graves heridas que recibió por todo el cuerpo. Consiguió escapar a Mauritania y llegar a Canarias, desde donde se desplazó, primero, a Madrid y, luego, a Asturias, antes de instalarse en Cataluña.

Según los médicos, desde el punto de vista psicológico, era una persona muy introvertida y deprimida, aunque desde la operación cambió radicalmente porque ahora ya siente un pene como el que había perdido.
 

Escrito en Sociedad.

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