Cinco cuevas asturianas en la UNESCO

La UNESCO decide hoy si 5 cuevas asturianas son Patrimonio Mundial

La candidatura del arte rupestre paleolítico del norte de España la integran también otras doce grutas de Cantabria y País Vasco

 

Oviedo, P. R.
La UNESCO dará a conocer hoy, en Québec (Canadá), si la candidatura del arte rupestre paleolítico del norte de España, en la que figuran diecisiete cuevas -cinco de ellas asturianas- ha sido aprobada. En ese caso, las grutas pasarían a ser patrimonio mundial y se sumarían a los otros tres enclaves que ya gozan de esa distinción en España: Altamira (Cantabria), las pinturas prehistóricas del Arco Mediterráneo y Atapuerca (Burgos).La consejera de Cultura, Encarna Rodríguez Cañas, está convencida de que la candidatura saldrá adelante por «el buen trabajo realizado» y porque «la calidad de las cuevas es de primera magnitud». El director general de Patrimonio Cultural, el arqueólogo Adolfo Rodríguez Asensio, se encuentra en la ciudad canadiense, en la que se celebra la conferencia del Comité del Patrimonio Mundial.

La candidatura del arte rupestre paleolítico del norte de España, formada inicialmente por catorce cuevas, fue presentada por el Ministerio de Cultura en enero de 2007. Asturias estaba representada por Tito Bustillo, la Peña de Candamo, Llonín y El Pindal. El resto son: Chufín, Hornos de la Peña, El Castillo, La Pasiega, Las Monedas, El Pendo, La Garma y Covalanas, en Cantabria; y Santimamiñe y Ekain, en el País Vasco. El pasado mes de febrero el consejo que asesora a la Unesco en asuntos de patrimonio sugirió a Asturias, Cantabria y País Vaco que incluyeran otros tres yacimientos en la propuesta: Covaciella (Cabrales); Las Chimeneas en Cantabria, y Altxerri, en el País Vasco.

El reconocido prehistoriador y conservador general del patrimonio francés, Jean Clottes, es el autor del informe técnico-científico, que elaboró tras visitar en septiembre de 2007 todas las grutas candidatas. Su importancia está en las imágenes que albergan en su interior, ya que las pinturas paleolíticas están consideradas por todos los especialistas como una de las manifestaciones culturales más relevantes de la historia.

Se pretende que, bajo la denominación de arte rupestre paleolítico de la cornisa cantábrica, las diecisiete cuevas se unan a Altamira en la inscripción como bien cultural. Todas ellas, según los expertos, reúnen «condiciones de excelencia» comparables a las de la llamada «capilla sixtina» del arte parietal. La propuesta se basa en el número y la densidad de las cavernas decoradas, su buen estado de conservación, su rico repertorio iconográfico y la diversidad de técnicas y estilos.

La Unesco trabaja desde hace años para que el arte rupestre sea reconocido entre las expresiones de la creación humana que es necesario dar a conocer y salvaguardar. El arte rupestre está presente en todo el mundo: de Escandinavia al extremo sur de África, de España y Portugal a Siberia, pasando por toda Asia y las Américas, repartido por toda Oceanía, particularmente Australia.

Su inclusión en la lista de patrimonio mundial comporta, además del reconocimiento de su relevancia universal como expresión cultural excepcional, el deber de preservar estos yacimientos, de enorme vulnerabilidad y fragilidad, a fin de legarlos a las generaciones futuras en las mejores condiciones. La propuesta será valorada y votada por representantes de 185 países.

Cueva de Tito Bustillo (Ribadesella)

Fue descubierta en 1968 por el grupo espeleológico Torreblanca, del que formaba parte Celestino Bustillo «Tito Bustillo», fallecido días después del hallazgo en un accidente de montaña. Este año se celebra el 40 aniversario de su descubrimiento.

La cueva, habitada durante más de 10.000 años, tiene doce conjuntos grabados y pintados que se desarrollan a lo largo de 800 metros. La galería principal se encuentra en el interior, en la que se suceden las figuras de renos y caballos sobre un fondo de grandes figuras rojas de mayor antigüedad. Grabados y pinturas se superponen a lo largo de más de 10.000 años: desde el 25.000 hasta el 10.000 antes del presente. Destaca el conjunto de la galería de los caballos, donde se grabaron algunos de los más bellos del Paleolítico. En otro de los conjuntos, puede verse una de las pocas figuras de cetáceo que se conocen de ese periodo. También pueden verse figuras femeninas. Su importancia la permite codearse con nombres como Altamira o Lascaux.

Cueva La Peña (Candamo)

Conocida desde el siglo XIX y visitada en 1914 por el conde de la Vega del Sella, fue declarada Monumento Nacional y cerrada durante un tiempo por su irracional explotación. Alberga pinturas de los periodos Solutrense y Magdaleniense.

Cueva de la Covaciella (Cabrales)

Descubierta en 1994 tras una voladura por obras en la carretera, tiene una galería de unos 40 metros que finaliza en una sala con pinturas rupestres paleolíticas del periodo magdaleniense con una antigüedad de unos 14.000 años.

Cueva de Llonín (Peñamellera Alta)

Denominada en un tiempo «cueva del quesu» al ser descubierta por productores de queso de Cabrales, muestra un arte parietal con numerosos grabados, en los que aparecen bisontes, renos y cabras, entre otros animales.

Cueva El Pindal (Rivadedeva)

Descubierta en 1908, sus pinturas, con representaciones de animales y otras ideomórficas, corresponden al periodo Solutrense. Sus figuras representan bisontes, caballos y ciervos. Una de las más famosas es el elefante con la mancha en forma de corazón.
 

 

Corales en Avilés

Un buque de Oceana descubre colonias de corales blancos en el cañón de Avilés

Los corales blancos de aguas profundas y frías pueden formar uno de los ecosistemas más importantes de Europa

 

 

Un buque de investigación de Oceana ha encontrado colonias de corales blancos en aguas profundas del cañón de Avilés, gracias a la utilización de un robot submarino con capacidad para descender a 600 metros de profundidad.Las primeras colonias de corales blancos fueron descubiertas a partir de los 200 metros de profundidad tapizando las laderas del cañón acompañados de gorgonias, corales negros, esponjas cristal y una rica y diversa fauna que se concentra en la zona, informa Oceana, organización internacional que trabaja para proteger y recuperar los océanos del mundo.

El cañón de Avilés, a unas 18 millas de la costa, comienza a unos 180 metros de profundidad, llega a alcanzar los 2.000 metros y ha sido propuesto como zona de interés por Adena por la existencia del calamar gigante.

Los corales blancos de aguas profundas y frías pueden formar uno de los ecosistemas más importantes de Europa, se distribuyen entre los 200 y 3.000 metros de profundidad, aunque en las zonas más septentrionales pueden encontrarse a menor profundidad.

Entre ellos se han llegado a contabilizar más de 800 especies diferentes y su formación puede prolongarse durante siglos o milenios.

Estudios recientes han estimado que casi la mitad de los arrecifes de coral de profundidad de Europa han desaparecido, en especial, a causa del uso de técnicas de pesca destructivas como el arrastre de fondo.

Según el director de investigación de Oceana en Europa, Ricardo Aguilar, en Asturias existe uno de los ecosistemas de corales más frágiles e importantes de Europa, algunos dañados por las artes de pesca.

“Es urgente proteger estas zonas para asegurar la supervivencia de cientos de especies”, destaca.
Durante los próximos días, el catamarán de investigación “Oceana Ranger” se dirigirá hacia el este de Asturias y Cantabria para seguir investigando los fondos marinos y detectar nuevos parajes submarinos de alto valor ecológico con el objetivo de proponerlos para su conservación.

Según Oceana, el Cantábrico es el mar con menos áreas marinas protegidas de Europa, a pesar de la riqueza de sus fondos.

Desde esta organización conservacionista se insta a que todas las comunidades autónomas bañadas por este mar se esfuercen por cumplir los compromisos internacionales y acelerar la creación de nuevas reservas en las que los ecosistemas más vulnerables y las especies en mayor peligro puedan recuperarse. EFE