
Avilés se bate en armas
Artistas venidos de Italia animaron ayer el Antroxu avilesino con exhibiciones, música y torneos medievales por las calles de la villa.
04/02/2008 N. RODRIGUEZ
Caballeros batiéndose en combate, damiselas de larga melena y el pueblo siguiendo el duelo desde las gradas. Así contado podría ser la escena de una película de época o la representación de un cuento infantil, pero no. Se trataba de una imagen que ayer pudo verse en pleno centro de Avilés, en la pista de La Exposición, y que en los próximos días se repetirá.
El lema de este año del Antroxu avilesino era la Edad Media y estos artistas italianos llevaron su papel hasta las últimas consecuencias. La pista de arena que se instaló en Las Meanas para poder recrear el torneo también ayudó a que los asistentes se involucraran más en la escena.
Y es que ayer los artistas medievales tomaron la villa durante buena parte del día, ya que al mediodía su música inundó el casco histórico avilesino. Una banda de tambores inauguraba el desfile de los Sbandieratori e musici citta della pieve (venidos expresamente desde Italia para este Antroxu). Tras ellos un grupo de malabaristas de los estandartes, que hicieron las delicias de los más pequeños, que quedaban boquiabiertos al comprobar que ninguna de las telas llegaba a tocar el suelo.
CONCURSO DE BARES Pero los artistas italianos no fueron los únicos disfraces de altura que ayer se pudieron ver en Avilés. Tras la resaca del sábado muchos estaban deteriorados, pero aún se mantenían en pie. Se trata de los bares antroxaos. Coincidiendo con los festejos del Carnaval los establecimientos se engalanan para ir acorde a la gente que se disfraza. Por eso y por el suculento premio que pueden recibir y que va desde los 2.100 euros de primer puesto a los 250 del octavo.
Un campamento indio, un dragón chino, un castillo (el motivo más recurrido por los establecimientos) o una típica casa andaluza, con geranios y toldo de lunares incluidos, fueron algunas de las representaciones escogidas por los establecimientos. Dentro de la originalidad cabe destacar uno que llenó su fachada con regalos de Navidad y una vista de las posaderas de Papá Noel.




